12. Islámica

El Islam

s. VIII-XV

La cultura y la arquitectura islámica florecieron en gran parte de la península ibérica entre los siglos VIII y XV. Aún se pueden observar restos de numerosas fortalezas y el diseño de ciudades y pueblos. Un aspecto característico de la arquitectura islámica es la incorporación de torres y el uso del agua. Las torres no solo cumplen una función defensiva, sino que también sirven como miradores del paisaje. En los jardines, se crean caminos de agua y se incluyen diversas especies aromáticas.

La arquitectura islámica da lugar a nuevos estilos arquitectónicos, como las mezquitas, que son espacios de culto, oración y reunión, y los baños (hamam), que tienen propósitos higiénicos y religiosos. La ornamentación contribuye a generar una atmósfera mediante juegos de luz y color. Los motivos decorativos se fundamentan en la repetición de patrones geométricos, utilizando técnicas como la cerámica, el yeso y la escayola (mocárabes).